
LA CIENCIA DEL VIVIR Numero 8
YOGA; Cultura Psicofísica - Equilibrio Fisico y Mental
GRAN FRATERNIDAD UNIVERSAL
Fundación del Doctor Serge Raynaud de la Ferrière
LA MAGIA DE NAVIDAD
“Bendita sea la fecha que une a todo el mundo en una conspiración de amor.”
(Hamilton Wright Mabi)
"Una vez los animales tuvieron una reunión. La zorra preguntó a la ardilla: "¿Qué es para ti la Navidad?". La ardilla respondió: "Para mi es un hermoso árbol con muchas luces y muchos dulces para desgranar,….". La zorra continuó: "Para mí naturalmente es un fragante asado de pavo. Si no existe un buen asado de pavo, no existe Navidad".
El oso interrumpió: "¡Turrón! Para mí la Navidad es una buena cantidad de tabletas de Turrón… También el buey quiso dar su opinión: "¡Lo que hace la Navidad es el vino! Sería capaz de tragarme un par de botellas!" El asno tomó la palabra con vehemencia: "Pero, buey, ¿te has vuelto loco? La cosa más importante de la Navidad es el Niño Jesús. ¿Lo habías olvidado?".
Lleno de vergüenza, el buey bajo su enorme cabeza y dijo: "¿pero los hombres saben esto?"
De Bruno Ferrero, “Historias de Navidad”
Cuatro acontecimientos cósmicos marcan una cruz en los cielos: los solsticios y los equinoccios, y con ellos se celebran las fiestas de: Navidad, San Juan, Pascua y la de San Miguel. Señalan estas fechas el inicio de las cuatro estaciones: invierno, primavera, verano y otoño, y el paso del sol, por cada uno de los signos cardinales: capricornio, el cordero, el cangrejo y la balanza; y alrededor de estas fechas, grandes festejos se realizan en toda la tierra y desde la más remota antigüedad; siendo la de Navidad la de mayor relevancia.
Casi nadie puede escapar a esta magia colectiva: Las luces, los aguinaldos, los alimentos compartidos en familia, los alumbrados, Papa Noel, Santa Claus, San Nicolás, los traídos del Niño, el musgo, el pesebre, el arbolito, las inocentadas, las panderetas, los villancicos, los buñuelos, la natilla, los traídos de Reyes, los disfraces, las fiestas de los diablitos (acá en nuestra Santafé), y hasta los pobres animales que terminan siendo víctimas de este festín. Si alguien distraído, quisiera escapar a esta magia, resulta envuelto en ella de todas formas, pues no faltará una llamada, una tarjeta, un mail; ó un cálido abrazo en el camino acompañado de una reluciente sonrisa que te diga: "¡FELIZ NAVIDAD!”. Nos volvemos más sensibles ante los necesitados, queremos darles nuestra ayuda; se hacen aun lado las rencillas para compartir alegremente con vecinos, amigos y hasta con extraños.
Y es que estas fiestas no son algo de ayer; el día 25 de diciembre, oficialmente reconocido como la fecha de la Natividad, por allá hacia el año 345; es una festividad en la que convergen muchas tradiciones y creencias antiguas; en ese entonces, la iglesia primitiva trataba de dar un sentido cristiano a los ritos “paganos”, que desde los primeros tiempos habían celebrado el solsticio de invierno, así, en Roma se celebraban el “saturnal” en honor a Saturno Dios de la agricultura, (siete días de bulliciosas diversiones y banquetes; se suspendía el poder de los amos sobre sus esclavos, quienes podían criticar los defectos de sus amos, jugar con ellos y éstos les servían en la mesa; se respiraba placer y alegría…, se enviaban regalos y se daban suntuosas comidas..). Igualmente se celebraba en el norte de Europa una fiesta de invierno conocida como Yule: acostumbraban entonar canciones y se quemaban grandes troncos adornados con ramas y cintas en honor de los dioses para conseguir que el sol volviese a brillar con más fuerza. En el Mazdeísmo, en este día se celebraba el nacimiento, “en una cueva”, de Mitras, divinidad persa de la luz y la cordura; el Dios de la luz que venció las tinieblas; el principal benefactor o buen espíritu y gobernante del mundo. Se dotó pues, a estas festividades, del simbolismo cristiano del Nacimiento del Mesías, Nacimiento del Sol de Justicia; Cristo, la Síntesis de esa aspiración y anhelo de la humanidad.
Norman Vincent Peale dice: “La Navidad agita una varita mágica sobre el mundo, y por eso, todo es más suave y más hermoso”. Pero sucede que escuchamos: "Desde noviembre con la música de diciembre"; y el poeta canta: Gloria a Dios en las alturas, recogieron las basuras de mi calle, ayer a oscuras y hoy sembrada de bombillas. Y colgaron de un cordel de esquina a esquina un cartel y banderas de papel lilas, rojas y amarillas. En la noche de San Juan, cómo comparten su pan, su mujer y su galán, gentes de cien mil raleas.… Hoy el noble y el villano, el prohombre y el gusano bailan y se dan la mano sin importarles la facha. Juntos los encuentra el sol a la sombra de un farol empapados en alcohol magreando a una muchacha.”
Así es; y parece hemos perdido el Norte; hoy nuevamente se requiere de una Fuerza que entre a “Significar”, a “Cristificar” (traer el Espiritu de Cristo) a estas fechas, pues se nos han quedado en juerga; y al final como sigue diciendo el poeta: Y con la resaca a cuestas vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas…” e iniciamos un nuevo y apurado año de rutina; muchas celebraciones, pero, nuestra práctica; nuestra vida cambia? “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí” Marcos 7, 6. Se requiere pues, unir la Razón al Sentir; recordarnos a nosotros mismos cuál es el sentido de lo que hacemos y no seguir con ojos cerrados como “Vicente”;… para donde va la gente.
Recordemos pues, que en estas fechas, de máxima oscuridad en el hemisferio norte, celebramos precisamente, el nacimiento del Divino Niño, en una gruta; que es comienzo del Nacimiento de la Luz en cada uno de nosotros, en cada una de nuestras actividades, en cada uno de nuestros espacios sociales; con Tal Que le “abramos la puerta” usar mente y corazón; pero ¿cómo usar la mente si no pensamos? Todo en las escrituras es simbólico; y hay que profundizar en ellas: “escudriñad las escrituras…” dice Él. Claro, con espíritu alegre y creativo, cantemos, dancemos, compartamos, festejemos y aprovechemos esta Fuerza Crística, para que de nuestras miserias y pobrezas surja en nosotros una Nueva Vida.
Que esta alegría se extienda todo el año llenando nuestros corazones de luz, de paz, de comprensión y de perdón; embarquémonos a bordo del “El Viajero Del Alba”; en busca de los “7 desaparecidos señores de Narnia” y recuerda: Si no sabes qué regalar a tus seres queridos en Navidad, ¡Regáleles tu amor!
“Dios te Bendiga en Navidad y te envíe la Alegaría de Su Presencia, la Ternura de Su Amor, la Esperanza de Su Misericordia, Confortables Caminos y Promesas de Paz, para enriquecer Todos tus Días”
Mensaje de la la Gran Fraternidad Universal, Fundación Dr. S. R. de la Ferrière
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